UNA FORMA SENCILLA CONSISTE EN:
Realizar un dibujo a pincel sobre una plancha de poliestireno expandido a la que posteriormente se le aplicará calor.
Para ello utilizaremos una pintura al agua, (si contiene disolventes atacará la superficie), mas bien espesa, con la que dibujaremos las partes que nos interesa que queden más altas.
No es necesario que la pintura seque para que con cuidado vallamos dando calor sobre la superficie que veremos retroceder en la parte expuesta actuando la pintura como máscara y creándose una diferencia de nivel.
Tras ello podemos pintar con un mismo color toda la superficie antes de proceder a la ambientación.
Este método esta especialmente indicado en relieves de tipo egipcio, precolombino, petroglifos o mampostería encintada. |